POR QUÉ PASARSE A UNA MIRRORLESS ES BUENA IDEA… O NO

pasarse a una mirrorless - cámara - café - postales - Once a Day blog

Ya te he contado más de una vez que a mi la tecnología, en lo que a fotografía se refiere, me da un poco igual. O no sé si decir que me daba igual. Tiempo pasado. Es cierto que recuperé las ganas de hacer fotografía con mi teléfono móvil. Pero, a medida que practicaba más y más, me entraban ganas de mejorar el equipo para intentar otro tipo de fotografía. Hacer otras cosas. De hecho, últimamente no disparo demasiado con el móvil. Pero esa es otra historia.

Cuando compré mi primera réflex digital, no tenía muy claro que había otras opciones. De hecho, tampoco le di muchas vueltas. Quería una cámara sencilla, no demasiado cara y no marearme mucho con prestaciones y demás, que la tecnología me da un poco de pereza. Supongo que si hubiera investigado un poco más habría tenido información suficiente como para pensar si me lanzaba a la DSLR o si probaba una de esas cámaras que llaman mirrorless, evil o híbridas. No sé yo si habría elegido una. Lo que tengo claro es que me tientan. Y tú, ¿has oído hablar de ellas? ¿Le estás dando vueltas a hacerte con una de estas cámaras?

No te asustes. No voy a hacer una revisión técnica ni una comparativa. Para eso tienes otros blogs que lo hacen mucho mejor que yo. Ni soy una experta, ni soy usuaria… de momento. Por eso, cuando pensaba en escribir esta entrada, me picó el gusanillo de probar una mirrorless. Gracias a un programa de prueba de la marca Olympus (y gracias a Virginia, por la información) he tenido una un par de días, así que puedo compartir contigo unas primeras impresiones que, para nada, pretenden sentar cátedra. Vaya esto por delante.

  • Desde luego, el tamaño y el peso es lo primero que llama la atención. Y eso que el modelo que me dejaron tenía un objetivo 12-40 mm que pesaba bastante más de lo que pensaba.
  • Son discretas, lo que viene muy bien para hacer fotografía en la calle. Mi asignatura pendiente, ya lo sabes.
  • Lo de encuadrar con visor o pantalla va en gustos. Este modelo tenía ambas opciones. Y he visto que la pantalla inclinable es muy útil cuando haces planos cenitales o planos bajos. Me parece más fácil jugar.
  • En general, me he hecho bastante lío con los controles. Supongo que es cuestión de practicar mucho, pero me parecen más sencillos los de mi réflex.
  • El diseño es muy bonito. Tienen un aire retro que me recuerda al de las que teníamos en casa cuando era pequeña.


LO QUE NOS DICEN QUIENES SABEN

Poco nuevo te descubro, seguro. Un par de días no dan para mucho, pero me ha gustado probar. Para opiniones más autorizadas, las de las amigas que siguen. Sé que utilizan o han utilizado una cámara mirrorless, así que les he pedido que nos hablen de su experiencia y como son un cielo, se han dejado liar.

Esto es lo que nos cuentan Nuria, Yolanda y Silvia. Sólo tienes que desplegar cada una de las cajas que tienes a continuación para leer su experiencia. A Nuria la conoces porque es habitual en esta casa. Cada mes compartimos reto, inspiración y risas en Según quien mire. Con Yolanda comparto desayunos, menos de los que quisiera, pero llenos de buen rollo. Me encanta la mezcla de frescura y sofisticación que pone en sus fotografías, que no se asusta ante ningún reto, su pasión y la alegría con la que mira. Y a Silvia le debo un desayuno, o café, en el que darle un abrazo. Si su proyecto está lleno de buen gusto, sensibilidad y dulzura estoy segura de que en persona esas cualidades se multiplican con creces. ¿Quieres leer cuál es su experiencia con una mirrorless? ¡Adelante!


TRES EXPERIENCIAS CON MIRRORLESS


NURIA (Un Arma Precisa)

pasarse a una mirrorless - Fotografía de Nuria, Un Arma Precisa - cardos

Tuve que elegir. Mi pequeña cámara bridge estaba en las últimas, y ya me la conocía tanto, que sólo le encontraba limitaciones. Entonces vino la duda: ¿réflex o mirrorless? Las réflex me ofrecían solvencia y seguridad, al ser un sistema ya consolidado y con múltiples opciones. Pero para mí, eran demasiado aparatosas y pesadas, lo que me echaba para atrás, ya que me daba miedo sentirla más como una carga que como una herramienta, y conociéndome, la acabaría dejando en casa.

Una de mis pasiones es la fotografía callejera, así que me apetecía mucho tener un equipo que pasara desapercibido, que ocupara poco y que fuese ligero, por lo que sólo tenía una opción real sobre la mesa: una cámara mirrorless. Así que después de mucho comparar, decidí apostar por Fujifilm. Me gustaban sus cámaras de pequeño tamaño, su poco peso (algo importante si la llevas colgada del cuello muchas horas), la multitud de ópticas disponibles y su diseño retro.

Aproveché una buena oferta (las mirrorless no son nada baratas comparadas con el precio de las réflex de gama media) y me hice con X-E1, ya descatalogada. Junto a ella venía un 18-55 2.8 del que me enamoré perdidamente desde que comencé a usarlo. Unos meses después, adquirí un teleobjetivo. En este caso, un 50-230.

Por un robo en casa, tuve que comprarme un nuevo equipo y adquirí la mejor cámara que podía pagarme con mi presupuesto, una nueva mirrorless de Fujifilm, la X-T10, con la que he notado mejoras en el enfoque, en la gestión de la luz y en la rapidez de respuesta. Y con ella sigo al cuello, disfrutando de las ventajas de un pequeño equipo con el que poder hacer grandes fotos.

Nuria – Un Arma Precisa – Fujifilm X-T10

YOLANDA (@yo_enelmundo)

Una parte de mí… #rc_autorretrato #retoclick #rc_yeem

A photo posted by YoEnElMundo (@yo_enelmundo) on

“Desde siempre me ha gustado hacer fotos, así que siempre he tenido una cámara en las manos. Pero nunca usé el manual así que conforme iban reduciéndose las cámaras de tamaño, me iba cambiando y yo más feliz. Hasta que las cámaras de los móviles alcanzaron una calidad decente y terminé olvidando las compactas en un rincón, porque … ¡el móvil siempre va a mano!

En algún momento (muy influenciado por IG y ver y alimentarme de fotos geniales) se me abrieron los ojos y quería poder controlar más lo que fotografiaba, la profundidad, la luz… quería poder manejar parámetros pero sin renunciar a la comodidad. Estuve mirando réflex pero cargar con una mochila adicional no estaba en mis planes, así que me decidí por una mirrorless: un tamaño reducido, la puedes echar al bolso (si es un poco amplio), no pesa al tenerla colgada del cuello, buena calidad… ¡todo ventajas! Llevo un año con ella y estoy feliz, porque puedo conjugar la técnica fotográfica y calidad con la comodidad y facilidad para llevarla. Una reflex hubiera corrido un riesgo importante de quedarse en casa en muchísimas ocasiones…

¿Qué me da mi mirrorless? Siempre va en el bolso. No tengo que planear salir a hacer fotos, siempre está a mano y puedo contar con ella. Además, cuando salgo a hacer fotos (ahora que me estoy volviendo una #frikifoto) salgo con trípode, disparador, segundo objetivo…

A veces me pregunto qué echo en falta en mi cámara… al no venir de réflex no lo tengo muy claro, pero quizá el visor (aunque hay mirrorless que lo tienen) y ciertos controles adicionales (por ejemplo, pasar de enfoque automático a manual, un botón muy práctico en las réflex que yo no he conseguido encontrar en mi cámara).

La cuestión es que, si siempre quieres llevarla encima… ¡su tamaño y peso reducidos es un plus! Incluso teniendo réflex, pinta como la opción perfecta como cámara para “llevar siempre encima”.

Yolanda – @yo_enelmundo – Sony alpha 5100

SILVIA (Manopla Studio)

pasarse a una mirrorless - Fotografia de Silvia - Manopla Studio

“Cuando algún amigo o conocido me pregunta por algún modelo de réflex para comprar, en la mayoría de las ocasiones, intento disuadirlo. Más desde que aparecieron las compactas que ya disparaban en RAW y ofrecían la posibilidad de un control 100% manual. Las mirrorless se han convertido en una gran alternativa y además ¡tienen una estética preciosa!. Ahora bien, si lo que buscas es ligereza y luego te llevas el cuerpo y 3 objetivos, por muy mirrorless que sea, te has cargado una de sus principales ventajas.

Yo siempre he defendido que se pueden hacer buenas fotografías sin necesidad de tener el mejor equipo del mercado. De hecho, ésta foto está hecha con una simple caja de cartón. Sin objetivos intercambiables, sin pentraprisma, sin visor… Quizá disfrutar del acto fotográfico y de la fotografía en sí, es más sencillo de lo que creemos.”

Silvia – Manopla Studio


 

Me hago de nuevo la misma pregunta sobre pasarse a una mirrorless. ¿Qué piensas tú? Yo ahora mismo, que acabo de pasarme al full frame, ni me lo planteo. Por un tema económico, más que nada. Pero si estuviera ahora pensándome la compra de mi primera réflex, probablemente me lo estudiaría muy seriamente. Aunque, no sé. Te parecerá raro en alguien que empezó haciendo fotos con el móvil, pero me gusta sentir la robustez de mi cámara. ¿Cuántas cámaras se pueden tener? Ay, la fotografía… no se acaba nunca la lista de “necesidades”.


¿Quieres seguir recibiendo fotografía, inspiración y planes en familia? ¿También durante 2017? Te regalo un calendario con una de mis fotografías para que no te pierdas nada

10 comentarios

  1. Nuria
    15/01/2017

    Imagino que viniendo de una réflex, las apreciaciones son diferentes, pero ya te digo, yo noté mucho cambio de la bridge a la mirrorless y estoy disfrutando como una enana aprendiendo cada día algo más, porque aún le tengo que sacar mucho partido. Cuando nos veamos, te la dejo para que puedas trastear con ella 🙂

    Responder
    • Ana
      16/01/2017

      Ay, sí, cada vez me gusta más probar equipos y óptica diferente. Al final, sigo pensando que la herramienta es lo de menor importancia, pero me produce curiosidad otra cámara, otra lente.
      Un beso grande

      Responder
      • Nuria
        16/01/2017

        Pues Fijifilm también tiene pograma de touch & try, que lo sepas 🙂

        Responder
        • Ana
          16/01/2017

          ¡Qué me dices! :-O
          Lo tengo que ver. Me ha picado el gusanillo y quiero probar.
          Un beso

          Responder
  2. Silvia Manopla
    16/01/2017

    Desde luego, si acabas de pasarte a una cámara de cuadro completo, creo que tienes las cosas ya muy claras, jeje 😉

    Responder
    • Ana
      16/01/2017

      Muy claras, Silvia. Yo de mayor, quiero ser fotógrafa 😀
      Un beso muy grande

      Responder
  3. Yolanda
    16/01/2017

    Ana! un post muy bueno, ojalá hubiera tenido uno tan claro cuando anduve en dudas de cuál comprar!
    Al final es cuestión de ver el uso y el momento… yo ya digo que estoy enganchada a la mía.
    Un abrazo!!

    Responder
    • Ana
      16/01/2017

      Tienes toda la razón. Hay un montón de opciones. Lo que hay que valorar es cuál de ellas se ajusta más a nuestras necesidades. Y ya está. Sigo pensando que la fotografía no la hace la cámara, ¿verdad? 😉
      Un beso grande

      Responder
      • Yolanda
        18/01/2017

        Totalmente cierto! Cada vez estoy más convencida que la fotografía está en la mirada! Aunque la cámara ayuda! 🙂

        Responder
  4. Beatriz
    16/01/2017

    Jo súper interesante este post, habría estado genial haberlo encontrando hace algo más de 2 años antes de hacerme con mi réflex, quizás me habría hecho valorar más opciones antes de lanzarme a por ella.
    Si te digo la verdad ahora mismo no sé si sabría manejar una mirrorless, aún mi réflex y yo estamos conociéndonos y disfruto mucho usándola, de verdad que me encanta ver el resultado de algunas fotos y no entiendo aún el de otras, pero sí que te recnocozco que si algo me mata es su peso y ya no te digo cuando salgo con los dos objetivos.

    Un besote y gracias por tanto info como siempre.

    Responder

Deja tu comentario

Tu correo electónico no será publicado. Los campos obligatorios estan marcados con un *



Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando entendemos que das tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace anterior para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies